Testimonio

La «voz ósea» — un recuerdo de oyente (1987)

Recuerdo de testigo directo

Toni Maha Evangelopoulos relata una demostración pública de Alfred Tomatis: con los labios cerrados y el micrófono dejado a su lado, hace oír una «voz ósea» que el público no logra localizar.

Testimonio documental. Recuerdo relatado por Toni Maha Evangelopoulos, psicóloga, directora científica del Centro Tomatis de Grecia, durante sus intervenciones en la televisión pública griega (EPT TV, abril de 2010). Traducido del griego. Sitúa la escena en una presentación en la Academia Francesa en 1987 — lugar y fecha por verificar en los archivos.


Tomatis distinguía la conducción aérea de la conducción ósea del sonido — esta última a través del esqueleto, aquella por la que el feto reconoce la voz de su madre. Evangelopoulos relata haberle visto hacer la demostración en público:

«Le pidieron al profesor Tomatis que hiciera oír una “voz ósea”. Dijo: “De acuerdo, tomen el micrófono” — lo dejó a su lado, se sentó, los labios cerrados, perfectamente tranquilo. Y todos nosotros, en el auditorio, oíamos una voz venir de la puerta de enfrente, del techo, de todas partes. Nos preguntábamos: “¿De qué micrófono viene esta voz?” Cuando terminó, dijo riendo: “De mí — con la boca cerrada.” Con una vibración pulsada tal que nadie podía localizar que la voz salía de su boca: salía por vía ósea.»

Añade haber aprendido ella misma esta técnica — «no para cantar, sino para enseñarla» a quienes siguen las sesiones.