Testimonio

«Esta técnica está viva»

neurólogo

La mirada de un neurólogo sobre el método Tomatis: una ayuda valiosa tanto en prevención como en complemento, porque actúa sobre un sistema de redes neuronales interconectadas.

Extracto del prólogo de la obra TOMATIS — Une expérience à partager. Approche de l’audio-psycho-phonologie (TOMATIS — Una experiencia para compartir. Aproximación a la audio-psico-fonología, de Juan Antonio Timor Pineda y Chaime Marcuello Servós, con la contribución de Christophe Besson), reproducido con la autorización de los autores.


Para el Dr. Mombiela, que aborda el método desde el punto de vista de la neurología funcional, el acceso a la técnica desarrollada por Alfred Tomatis representa una ayuda valiosa tanto para los niños como para los adultos —y más aún, subraya, para la relación entre la madre y el niño durante los nueve meses del embarazo—. Recuerda que la construcción de una red neuronal organizada exige, tras el nacimiento, varios años en el transcurso de los cuales la experiencia de los sentidos, las resonancias internas y los vínculos emocionales tejen poco a poco lo que llegará a ser la relación de cada uno con su propia realidad.

Es cuando este equilibrio se altera —un desfase entre la madurez motora y la sensorial, una percepción que se especializa en exceso en detrimento de las demás— cuando la manera de construir lo real se modifica. La técnica de Tomatis, escribe, actúa precisamente a ese nivel: porque interviene sobre un sistema de redes neuronales interconectadas, su efecto se propaga como una cascada de regulaciones que mejoran el funcionamiento global. La juzga valiosa en prevención, y más valiosa todavía como complemento del trabajo de otros especialistas.

El neurólogo cierra su exposición con una invitación: leer este libro despacio, escuchar lo que contiene más allá de los filtros habituales del lenguaje, teniendo presentes el rigor y la excepcional experiencia clínica de Alfred Tomatis. Y concluye con una fórmula que resume su mirada de clínico: esta técnica está viva, y no conocerla equivale a reducir otro tanto las opciones terapéuticas disponibles.